¿Qué pensaríais si os dijera que se han creado 70 mil millones de copias de un libro sobre ciencia? Seguramente que se hace difícil imaginar dónde se han almacenado tantísimos ejemplares y que es imposible que se vendan todos. Si además os digo que todos esos “ejemplares” caben sobre el pulgar de vuestra mano directamente me tomaríais por loco (salvo que ya veáis por donde van los tiros). Pues aunque parezca mentira, se ha hecho.
Recientemente se ha publicado en la revista Science Magazine cómo el grupo de George Church han introducido la versión HTML (código que utiliza vuestro navegador para presentaros las páginas web por donde navegáis) del último libro de este investigador con imágenes jpeg incluídas en el interior de 54.898 segmentos de DNA de unos 159 pares de bases; se ha utilizado el código binario de manera que adenina (A) y citosina (C) sean leídas como 0 y timina (T) y guanina (G) sean leídas como 1. Se utilizó un programa para pasar el libro del formato HTML a dicho código de manera que se evitara la formación de homopolímeros (secuencias de una misma letra repetida) mayores de 3 bases, para así evitar problemas en la síntesis, amplificación y secuenciación del DNA.
La síntesis y la posterior amplificación se han realizado in vitro por el siguiente motivo: una bacteria o levadura no admitiría un fragmento de DNA que no aporte algo útil y en caso de hacerlo, este fragmento sería progresivamente mutado. Se han utilizado sistemas de nueva generación tanto para la síntesis como para la posterior secuenciación con la que poder “leer” el libro. La amplificación se ha realizado por Polimerase Chain Reaction (PCR). Por cierto, el libro se llama Regenesis: How Synthetic Biology Will Reinvent Nature and Ourselves.
Todo esto, además de ser una curiosa “freakada”, supone un paso más en la ya explorada posibilidad de utilizar el DNA como soporte de almacenamiento de información. Teóricamente, con este sistema se podría almacenar “digitalmente” todo el conocimiento humano generado en un año en 4 gramos de DNA. Además, el DNA es increíblemente estable (¿a quién no le suenan esas secuenciaciones de genomas de homínidos que vivieron hace cientos de miles de años?) y fácil de producir en condiciones bastante simples, a diferencia de otros sistemas de almacenamiento de información experimentales que requieren condiciones extremas para ser producidos (como la holografía cuántica).
Pero no todo es perfecto, ya que aunque el DNA puede ser muy práctico para almacenar información no lo es tanto si quieres tener acceso a ella de forma sencilla, por lo menos con la tecnología de secuenciación actual. Volviendo al ejemplo tenemos un libro que ocupa unas 8Mb de DNA, poco comparado con las 3200Mb del genoma humano, pero a la altura de algunas levaduras; aunque no sería tan costoso secuenciar dicho “libro” como secuenciar un genoma humano, sí sería necesaria una tecnología que actualmente es cara.
Como nota curiosa (por si no hubiera suficiente con el hecho en sí), el equipo que realizó este experimento se planteó incluir el libro en “formato DNA” en el formato físico del mismo, pero como en el libro se habla sobre la responsabilidad a la hora de trabajar con biología sintética decidieron predicar con el ejemplo y no “liberar” su secuencia tan a la ligera.
Fuentes: